La muerte...
"...en todo caso, había un solo túnel, oscuro y solitario: el mio..."
¿Te hago la pregunta? Quizás no tengas respuesta. Una invitación abierta a descubrir un mundo de emociones, una puerta que le abro a tus sueños, un mundo nuevo. Tengo tanto que mostrarte, que verás como los segundos se convierten en minutos, y estos en horas fugaces, que se escapan entre nuestras manos. Sentirás el dulce aroma de las flores, como un beso tierno de unos labios rojos, como el toque electrizante de una caricia, como bellas palabras que alimentan tu ser. Las estrellas serán diamantes, la luna será de queso, el sol no quemará, el aire nos llevará ...la simpleza de esta vida nos bastará...¿Te hago la pregunta? Quizás no tengas respuesta; pero solo dime que sí...
¡Oh, Silvio! Ya le perteneces al pueblo, como los grandes. Ya no eres ni de tu madre, ni de tu padre, menos de tu esposa y de tus hijos; eres nuestro, como Gabo y Neruda, como Guerra y Fidel, como Ghandi y el Ché. Y en el umbral de todo misterio has encontrado las palabras, que unidas a bellos arpegios, tocan corazones, alimentan ideas y encienden la chispa revolucionaria que cada uno lleva dentro.
¡Oh, Silvio! La verdad es que eres inmenso y aventuresco. Playa Girón pone a prueba tu ironía, mientras evocas tu juventud de joven soldado trovador que soñaba con un angel para un final. Tan seguro de que la era pare corazones te quedabas como esperando abril, y por quien merece amor, en un rabo de nube, nos dabas una canción.
¡Oh, Silvio! Que pequeña te quedan estas lineas, para demostrar tu brillantez expresada en música, tu sencillez expresada en tú persona. Ya eres de los grandes, de los que nunca se olvidan, de los que conocemos por un sólo nombre, de los que forjan compromisos irreversibles, de los que unen corazones, cambian vidas y propician cambios.
¡Oh, Silvio! ¿Qué más decir? Eres simplemente Silvio...