Neko

En el mismo trayecto del Sol...

"...en todo caso, había un solo túnel, oscuro y solitario: el mio..."

24.4.07

Para el invitado de honor, que pronto nO estara...

Hoy por fin me decidí a escribirte esta carta. Tu que siempre relajas con cuanto tiempo te queda aquí con nosotros, es hora de que sepas como me siento al tenerte en mi vida.

Cuando yo era una niña, tu eras mi ejemplo a seguir. Te admiraba porque con mucho esfuerzo y según mi parecer habías logrado todas tus metas, quería ser como tu cuando fuera grande; eras mi héroe. Luego me di cuenta que no eras perfecto, pero que sin embargo nunca dejaste de luchar por ofrecernos lo mejor. Tu ideal de padre perfecto lo dejaste atrás hace mucho tiempo, pero eso no afecto tu buen desenvolvimiento. No me quejo, porque aunque el ser humano nunca esta conforme, he recibido lo necesario. Hoy, te agradezco por esos castigos y regaños, porque sin ellos mi carácter no se hubiera forjado con la disciplina que me caracteriza. Ahora lo comprendo. Por ayudarme a enfrentar la vida y enseñarme a vivirla, uUy papi cuanto te debo!!.

Gracias por no compararme con nadie, especialmente mis hermanas, y por la comprensión dedicada cuando a veces hacia algo malo y ni yo misma sabia porque. Por darme el ejemplo recto de admitir cuando nos equivocamos, por tu escaso pero precioso tiempo, tu visión anticipada de un futuro que exige cada vez mejores hombres y mujeres y por la preparación amplia en campos cultos. En mis frutos, tu presencia se mantendrá inquebrantable.

Aprendiste a ser el hombre más confiable, constante y presente de todos mis amigos. Me diste todo lo que es tuyo, incluyéndote a ti mismo.

En tantas cosas quiero creer, en tantas miradas quisiera ver la mía, en tantos instantes necesito un vocablo de aliento, una sonrisa virgen o un neto abrazo. Pero no lo encuentro, no lo encuentro caminando por la calle, no lo encuentro en un libro, no lo encuentro en mi espectro. Lo encuentro en ti. No te culpo padre, siempre estuviste, siempre veo en tu mirada la mía, siempre encuentro un abrazo, por eso tomo la decisión de no pensar como será la vida sin ti, y me aferro al hoy, dejando la tristeza para otro momento; no quiero perder tiempo.

Aunque lo religioso nunca fue de tu convicción y devoción, le pido a Dios que te guarde por siempre y solo a el le agradezco el haberme dado a un padre conscientemente imperfecto, eternamente luchador, felizmente devoto, difícil pero verdaderamente “padre”.

¡Te quiero tanto, papá!

Puchunga

3 Comments:

At 11:35 a. m., Blogger Frank Olivares said...

So much feeling...por eso te invite a mi blog...

 
At 10:38 a. m., Blogger In said...

Hermoso! Nadie puede opacar la gran huella que dejan nuestros padres en nuestras vidas.
Que gran felicidad, saber que tienes un padre digno de llamarse padre. Ámalo mientras esté aún a tu lado, dedicale el tiempo que ha invertido en amarte, con ese mismo regalo amor! Un sentimiento que muchos hijos olvidan retribuir a sus amados padres.
Bendiciones,

 
At 11:17 p. m., Blogger yolemnycruz said...

Me encanto, en verdad me gusta tu estilo de escribir.. me encanta el sentimiento de dejas, como cuentas con palabras de niñas y terminas con palabras de toda una mujer.. es excelente tu estilo.. me encanta

 

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